18.8.09

Sempre Gabo

"Meses antes, poniéndose unos pantalones de gamuza que no usaba desde las noches babilónicas de Lima, él había descubierto que a medida que bajaba de peso iba disminuyendo de estatura. Hasta su desnudez era distinta, pues tenía el cuerpo pálido y la cabeza y las manos como achicharradas por el abuso de la intemperie. Había cumplido cuarenta y seis años el pasado mes de julio, pero ya sus ásperos rizos caribes se habían vuelto de ceniza y tenía los huesos desordenados por la decrepitud prematura, y todo él se veía tan desmerecido que no parecía capaz de perdurar hasta el julio siguiente. Sin embargo, sus ademanes resueltos parecía ser de otro menos dañado por la vida, y caminaba sin cesar alrededor de nada".

És un de les primeres magistrals descripcions que Gabriel García Márquez fa de Simón Bolívar, el Libertador, en un llibre que es titula El General en su laberinto, que narra com podrien haver estat els últims dies de l'home que va contribuir a fer fora (d'aquella manera) els espanyols d'amèrica i que estic llegint aquests dies. Feia temps que no agafava un García Márquez i no he trigat gaire a recuperar el sabor de la bona literatura. Més enllà del personatge de Gabo, no es pot negar que el Nobel és una de les plomes més fines i preciosistes que corren per aquests móns. Amb el vostre permís, torno al seu món.